El tercer día a sido quizás uno de mis favoritos, no puedo negar la pasión que siento por Elie Saab, estoy enamorada de sus vestidos, etéreos, inocentes, dulces y sobre todo femeninos. Viste a una mujer a la que no le gusta pasar desapercibida. Mezcla como nadie muselinas y cristales minúsculos para hacer que sus vestidos tengan luz propia. La paleta a la que nos tiene acostumbrados el diseñador una vez más se repitió, tonos pastel como sacados de un dulce arco iris inundaron la pasarela con luz y movimiento. Ha sido difícil elegir entre todos, y alguno ha tenido que quedarse por el camino, pero al final esta ha sido mi selección: